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10/03/2015 Los desarrolladores descuidan la privacidad y seguridad de las ‘apps’ de salud

Las aplicaciones de salud están en pleno auge. Ya existen unas 100.000 en el mercado, en plataformas como iOS (Apple) y Android, y generan un negocio de 4.500 millones de dólares (unos 3.300 millones de euros). En España, un tercio de los usuarios de smartphones tendrán instalada al menos una aplicación de salud este año, indica un informe de The App Date.

Sin embargo, según explica a Sinc Borja Martínez, investigador de Grupo de Telemedicina y eSalud de la Universidad de Valladolid, “estas aplicaciones no tienen un tratamiento seguro de la información y esto es especialmente grave en apps que hacen uso de datos clínicos o médicos que son especialmente críticos para el usuario”.

Martinez es el autor principal de un estudio en el que lleva a cabo una revisión de estos problemas y propone una serie de recomendaciones para que los desarrolladores mejoren el tratamiento de una información que debería ser confidencial. El trabajo se publicó el pasado mes de enero en Journal of Medical Systems.

Este joven ingeniero señala que “los desarrolladores, en su afán por publicar sus aplicaciones antes que el resto, descuidan ciertos aspectos que deben ser tenidos en cuenta, especialmente la privacidad y la seguridad de los datos tratados. Hoy en día, la mayoría de apps para la salud no ofrecen al usuario suficientes medidas de protección de sus datos”.

En su opinión, “el principal riesgo es que un intruso pueda hacerse con información médica personal de otro individuo o, lo que es peor, la modifique”.

Un claro ejemplo –advierte el investigador– “sería una app que guardara historiales médicos electrónicos. Si una tercera persona ajena a la aplicación accediese a la información almacenada y cambiara algún dato de un paciente, como quitar alguna alergia a cierto medicamento, podría poner en juego la vida de esa persona llegado el caso”.

Además, “otro problema importante es que los profesionales de la salud y los propios pacientes no son conscientes de los métodos que usan las apps respecto a la privacidad y seguridad de sus datos. Muchos dan por hecho que la aplicación es segura y a otros ni siquiera les importa. Creo que es necesaria una mayor colaboración entre países para crear leyes internacionales que se encarguen de controlar estos aspectos”, señala.

¿Qué se puede hacer? “Muchas cosas” –dice Borja Martínez–, aunque “todo se resume en que los desarrolladores analicen el tipo de datos que van a tratar sus apps y apliquen los métodos de seguridad y privacidad necesarios”. (Fuente: Noticiasdelaciencia)
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